KABUKI es una forma de teatro que combina danza, música y narración, y que nació en Japón a mediados del siglo XVII con el auge de la sociedad urbana en torno a Edo, el actual Tokio. Su colorido, expresividad y espectacularidad supusieron, en los orígenes, una vía de escape y de libertad creadora en un país aún controlado por el poder de los samuráis. El término Kabuki (ka, canción; bu (mai), danza; ki, destreza) también se traduce con la expresión “fuera de lo común”. El kabuki nació para emocionar a un público ávido de sensaciones, y hoy conquista los escenarios del mundo entero con su exacerbada sensualidad. No obstante, durante sus más de cuatro siglos de historia ha resistido el envite del tiempo y de corrientes artísticas extranjeras, por lo que la actualidad es considerada una de las cuatro artes escénicas tradicionales de Japón, junto con bunraku, nô y kyôgen. Por todos estos méritos, el teatro kabuki es Patrimonio de la Humanidad desde el año 2005.

Este año llega por primera vez a España la compañía teatral Heisei Nakamura-za, que representará en los Teatros del Canal de Madrid dos de sus mejores piezas clásicas de kabuki, entre los días 27 de junio y 1 de julio. Kankurô Nakamura VI y Shichinosuke Nakamura II dirigen esta compañía desde el año 2014, sucediendo a su difunto padre Kankurô Nakamura V, heredero de una prestigiosa estirpe de actores de kabuki. Heisei Nakamura-za ha recorrido los teatros de Japón y ha viajado hasta Nueva York y Berlín, representando un estilo de kabuki que busca la innovación respetando los principios clásicos que le han dado valor durante siglos. Gracias a las magníficas obras que veremos en Madrid, celebraremos los ciento cincuenta años de reanudación de relaciones diplomáticas entre Japón y España.

Hoy vamos a explicar en qué consiste el teatro kabuki. En 10 preguntas, intentaremos describir para todos este arte escénico bello y expresionista.

 

1. ¿Qué es kabuki?

Kabuki es un arte escénico complejo, donde se unen la música de cítara shamisen, la narración cantada y la interpretación de los actores. Esta última comprende a su vez la danza, la mímica y la acrobacia.

El sentido del kabuki, por tanto, es contar una historia a través de un actor que baila e interpreta a un personaje, un cantor que narra y reproduce sus pensamientos, y una música que expresa sentimiento y marca la acción.

© Carlos Estévez

2. ¿Dónde y cuando nació el teatro kabuki?

Se dice que nació en Kioto, Japón. Su origen está en danzas festivas que realizaban mujeres de dudosa reputación en las orillas del río Kamo, comenzado el siglo XVII (c. 1603). Una de estas mujeres, la sacerdotisa Okuni, fue quien llevó estos bailes a Edo (actual Tokio) y los hizo populares entre las clases urbanas de comerciantes y profesionales, estrechamente reprimidos por el régimen del shôgun Tokugawa pero con posibles económicos para la diversión. Por la extravagancia de sus movimientos y sus vestidos, combinación de prendas samuráis con tocados femeninos y crucifijos (de ahí el término kabuku, “extravagante”), en 1629 sus representaciones fueron prohibidas. Las mujeres estaban vetadas para el arte público. Pero la población se había fascinado con estas artes, así que hubo que buscar una alternativa, y desde 1652 hasta hoy, el teatro kabuki se interpreta solo por hombres. En sus casi cuatrocientos años de vida, se han escrito obras para kabuki, se han construido teatros, y la técnica del kabuki ha ido evolucionando hacia la forma rica y florida de arte que es hoy.

3. ¿Por qué siendo tan sofisticado, aún se le denomina “teatro popular”?

El teatro kabuki es el teatro que creció entre las clases urbanas del Japón del siglo XVII. Es el contrapunto al teatro nô, arte escénico de la clase samurái más antiguo y espiritual, que data del siglo XII.

© Carlos Estévez

4. ¿Cuáles son los temas del teatro kabuki?

Básicamente, hay dos tipos de obras según su tema: sewamono, o dramas de la gente común, y jidaimono, sucesos históricos. Dentro de cada tema hay a su vez variaciones y algunas obras no clasificables en estos conceptos, como puede ser la danza Renjishi (que en Madrid veremos estos días). De los dos, sewamono fue en su día la temática más innovadora, ya que hasta el siglo XVII, no se dio voz a los dramas cotidianos de los japoneses sobre un escenario: matrimonios, deudas, suicidios… Las obras jidaimono son con frecuencia adaptaciones de piezas de teatro nô o de cantares de gesta de la tradición oral.

5. ¿Qué papel tiene el estilismo en el kabuki?

El papel principal. Los estudiosos afirman que el kabuki se basa en la realidad superándola; hablan de “súper-realismo” y de belleza estilizada. El kabuki no pretende poner énfasis en el tema o introducir moralina, sino que la historia contada es solo la excusa para exhibir la belleza y las ganas de vivir, en una forma exagerada y algo pervertida. Esto lo podemos ver en cualquier obra. El escenario gira para representar diferentes lugares al mismo tiempo, los actores hacen poses como kata y mie, se pintan las comisuras de los labios para exagerar el gesto, y cambian de traje delante del público (hikinuki), entre otros muchos recursos. Esta exhibición persigue un fin: divertir y emocionar al público.

6. ¿Cuál es la función del maquillaje y de las pelucas en el kabuki?

El maquillaje busca la caracterización del personaje en su sentido más amplio. Es decir, no solo indica su edad o clase social, sino también su personalidad y el papel que va a jugar en la historia. Esto se ve, por ejemplo, en el kumadori, un maquillaje específico para los papeles masculinos poderosos (aragoto), que consiste en trazar líneas de color alrededor de los ojos, los pómulos y mandíbula a fin de expresar fuerza, poder o agresividad. Son los “músculos ficticios” del actor. Kumadori es rojo en el caso de los héroes de la Historia o las aventuras, azul para los villanos y marrón para los fantasmas. Para el caso de los personajes femeninos como el onnagata, se usa siempre blanco en el rostro, rojo en los labios y negro para marcar los ojos, con diferente intensidad en función de la edad o extracción social de la mujer. Si es joven, el labio inferior se pinta más estrecho, y si es madura, más grueso. Un detalle significativo es que el actor de kabuki se maquilla solo, algo que forma parte de su instrucción.

En cuanto a la peluca (katsura), es un accesorio imprescindible en el kabuki, y el actor nunca sale a escena sin ella. Es tan importante que a cada intérprete se le hace una peluca personalizada, creando un molde de su cabeza. En él se insertan los cabellos que son de pelo humano natural. Hay artesanos que elaboran exclusivamente pelucas para el kabuki, y dentro de una compañía teatral, existe una figura llamada tokoyama, que está encargado de conservar las pelucas y cambiar su peinado según los requerimientos del personaje. En personajes como el léon de la obra Renjishi, el pelo viene del yak, un animal rumiante originario del Himalaya.

© Carlos Estévez

7. ¿Cómo se interpreta en el kabuki?

En kabuki no se habla tanto de papeles como de estilos de interpretación. Dentro de los roles protagonistas, hay dos estilos masculinos y uno femenino:

Aragoto, representa un hombre guerrero, heroico o algunas veces galante. En él, se incluyen los grandes villanos. En el estilo aragoto se usan mucho las poses, los saltos y la declamación.

© Carlos Estévez

Wagoto es para los papeles del hombre común, habitualmente un joven comerciante o un artesano, que se enfrenta con humildad y resignación a los avatares que refleja la historia.

© WireImage

Onnagata es el estilo de la mujer protagonista por excelencia. Las obras de kabuki suelen contar la historia de una cortesana o una joven misteriosa que esconde un secreto, como la dama de Musume Dôjoji o Fuji Musume. Onnagata es el papel más extraordinario del kabuki, ya que siempre es interpretado por un hombre, y sin embargo sus gestos tienen una delicadeza sublime, imposible de emular. Es la vuelta de tuerca del estereotipo de belleza femenina. Se dice entre los actores, que un onnagata ha de serlo desde que entra en la sala de maquillaje.

© Carlos Estévez

8. ¿Qué es el hanamichi?

Es un elemento creado en particular para el kabuki. Se trata de una pasarela de madera situada en el lado izquierdo de la sala de representación, que une la parte posterior de la sala con el escenario, y permite a los actores entrar en escena caminando en medio del público, lo cual les permite exhibir sus habilidades con la danza o desfilar imponentes, ante el asombro y la admiración de los espectadores. El nombre (hana, flor; michi, puente) le viene de su inicial propósito, que era permitir al público arrojar flores al actor durante la representación.

9. ¿Podría haber kabuki sin música?

No. La historia la cuentan los cantores a través del nagauta, un tipo de canto narrativo que proviene de antiguas canciones medievales japonesas, y que también sirve para expresar los estados de ánimo del personaje. En kabuki los actores pueden hablar, pero el peso de la historia está en manos del cantor, al igual que ocurre en el teatro nô y en el bunraku.

Por otro lado, la música es también imprescindible. Se ejecuta por un grupo de músicos que tocan el shamisen o cítara de tres cuerdas. No obstante, en una obra de kabuki también puede aparecer un conjunto llamado narimono, de instrumentos como el pequeño tambor, la flauta o los platillos. En general, suelen aparecer 5 cantores nagauta, 5 músicos de shamisen, y de 7 a 10 músicos narimono. La misión de la música en kabuki es acompañar las emociones de los protagonistas y definir el ritmo de la historia: calma, acción, clímax.

10. ¿Qué es la mie?

Se trata de una “pose congelada” del actor masculino. La ejecuta justo después de realizar una heroicidad, o para marcar un momento de exhibición de poder. Consiste en extender los brazos, uno hacia adelante y otro hacia atrás, crispar las manos, torcer la boca y bizquear los ojos. La bizarra postura que adopta el actor, causa en el espectador un curioso efecto de admiración, incluso de temor. Es la magia del kabuki, una apoteosis de la vida misma.

© Carlos Estévez

 

Para saber más

Kabuki 21

Anuncio y extracto de las obras representadas por Heisei Nakamura-za en Madrid, 2018

 

Créditos

Texto: ©María Jesús López-Beltrán

Imágenes: ©Carlos Estévez, ©María Jesús López-Beltrán

Vídeo: ©María Jesús López-Beltrán

6 Replies to “KABUKI EN 10 PREGUNTAS”

  1. Muy buen reportaje, lo he compartido. Soy una gran admiradora del Kabuki, por lo que fui a ver las funciones de Madrid y ver este video y fotos me trajo bellos recuerdos.

    Me gusta

    1. Hola, Marisa. En general, los interludios humorísticos del kabuki provienen del kyôgen, un género de mini-comedia que se insertaba en medio de dos actos de una obra de teatro nô (el teatro “medieval” de Japón, sobre el que acabamos de hacer una reseña). Este tipo de comedia en concreto se llama Shûren, se repite a menudo, y los protagonistas son siempre dos monjes que discuten de forma divertida un tema religioso. Espero que te haya aclarado algo. ¡Muchas gracias!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: