SAKURA, DICCIONARIO DE CULTURA JAPONESA

Japonesismo es el término que describe a aquellas palabras que provienen del idioma japonés y han sido adoptadas (y a veces adaptadas) por otro idioma. En  España el japonés está de moda, de eso no hay duda. Los más de 5.000 estudiantes matriculados en escuelas para aprender lengua japonesa, además de los aficionados a la poesía haiku, las artes marciales, el ikebana o el manga, dan fe del interés cada vez mayor por todo lo que viene de Japón. Y por eso hoy os mostramos SAKURA. DICCIONARIO DE CULTURA JAPONESA, publicado por Satori Ediciones, una obra fundamental que todo amante de Japón debe tener.

Portada de “Sakura” (Imagen: © Satori Ediciones)

 

Sakura, tratado de cultura japonesa

Sakura (2016), que fue presentado oficialmente este año por el Excmo. Embajador de Japón en España, es una obra colectiva realizada por los lingüistas James Flath, Ana Orenga, Carlos Rubio y Junko Ueda que recoge 3.400 conceptos pertenecientes a la cultura de Japón, traducidos del japonés al español y al inglés. Y digo “conceptos” y “cultura” porque este diccionario está destinado a las palabras, sí, pero sobre todo a locuciones formadas con esas palabras; expresiones del ámbito de la naturaleza, la historia, el arte y la sociedad de Japón sin las cuales este país no puede entenderse. Sakura es un libro básico de consulta si queremos entender un movimiento de artes marciales, aprender la ceremonia del té o corresponder a un regalo si estamos de visita en Japón. Creo que podemos considerarlo como un diccionario de “japonesismos”, pero en un sentido amplio, que abarca tanto préstamos léxicos del japonés al español como términos mucho menos conocidos en nuestra cultura.

Las entradas de este diccionario se presentan como “artículos léxicos”, o sea, locuciones que pueden estar compuestas por uno, dos o más términos en origen independientes. Por ejemplo, chasengami, el peinado característico del samurái en la época Edo, se forma con los términos chasen (茶筅, escobilla de batir el té) y kami (髪, cabello), porque la coleta que se hace con el pelo se parece a dicha escobilla.

 

En lo que respecta a su metodología y forma de presentación, Sakura sigue las pautas de cualquier diccionario unidireccional japonés-español, pero añadiendo más. Cada entrada tiene esta estructura: nombre de la misma en japonés romanizado, resaltado en rojo, seguida de la versión en hiragana o katakana (alfabetos japoneses) y en kanji (ideograma), entre paréntesis la categoría o tema, después el artículo masculino o femenino, y tras ello la definición completa en español y en inglés. En muchos casos se termina con una frase de ejemplo, y en los más relevantes con una ilustración. En este sentido, añadir la escritura nativa en cada término supone un valor añadido destinado a enriquecer el conocimiento de la lengua japonesa.

Los 3.400 términos japoneses recogidos en Sakura se reparten en 40 categorías: arte, clima, mitología, historia, robótica, sociedad, cocina, entre otras. Destacan, por cantidad de entradas, las de historia, literatura, artes escénicas, espiritualidad y gastronomía. En concreto, con la cantidad de conceptos que aquí se recogen sobre la historia premoderna de Japón, cualquier escritor podría documentarse para escribir una novela. Muy numerosos son también los términos técnicos relacionados con el teatro nô y el kabuki, lo que sin duda aportará valor a un lector especializado pero menos al público general. Esto último quizá se justifique por ser la literatura y el folclore el grueso del catálogo de Satori Ediciones, aunque en tal sentido (con mucho dolor de todos los que amamos las artes escénicas) se podrían haber sacrificado algunas de esas palabras para dar espacio a otras de uso cotidiano.

Llama especialmente la atención la cantidad de términos relacionados con el pescado, básico en la dieta japonesa (aji, anago, fugu, toro, unagi, uni…), y con el té (chadô, chagake, chakaiseki, chashitsu, chawan…). En general, el catálogo de gastronomía es muy amplio. También nos dice mucho sobre el valor de los colores en la cultura nipona el hecho de mostrar tantas palabras formadas con la raíz aoi (青い, azul-verde), como aohige, maquillaje azul de los villanos del teatro kabuki, o aotagai (“comprar el arroz verde”), que designa a la contratación de jóvenes novatos por las empresas japonesas.

Muy importante también la presencia de los extranjerismos que pueblan la lengua japonesa, derivados de las numerosas importaciones culturales de Inglaterra, Portugal y Holanda, países a los que Japón ha seguido vinculado a pesar de su aparente aislamiento (kitchin dorinkâ, burusera, randoseru). Con todo, el máximo valor de este diccionario lo constituyen las palabras “intraducibles”, aquellas que solo existen en el idioma japonés porque nacen de su cultura propia: chôrei, gogatsubyô, enjokôsai, hikikomori, itadakimasu, otsukaresama.

He echado en falta más términos de sociedad, y en particular no aparecen palabras tan significadas en Japón como ajisai (hortensia, la flor de junio), suiseki (paisaje de piedra en miniatura), jigai (suicidio femenino), o sakurafubuki (nieve de pétalos de cerezo), entre otras más. El desigual peso de los temas quizás sea la única debilidad del diccionario Sakura. Por lo demás, el detalle de sus definiciones y su amena a la vez que rigurosa presentación, lo hacen muy atractivo incluso como obra literaria.

 

Los diccionarios de japonés hasta hoy

Desde las primeras traducciones de la lengua y literatura japonesas a lenguas latinas hasta el nacimiento de este Sakura, tenemos casi 500 años de historia, extenso período en el que se ha alternado el entusiasmo con épocas de sequía investigadora. Los misioneros portugueses abrieron el camino a  los expertos españoles, también religiosos. Rakuyôshû (1598), sería el primer diccionario de ideogramas chino-japoneses explicados en español, y entre 1631 y 1632 el dominico extremeño Diego Collado publicó la primera gramática del japonés explicada en español, así como el primer diccionario trilingüe japonés-latín-español, Dictionarium sive Thesauri linguae laponicae compendium, con más de 12.500 términos, en los que se incluía una explicación de la fonética japonesa nunca realizada hasta entonces.

Con el sakoku o aislamiento de Japón que siguió durante 200 años, hasta principios del siglo XX no se retomaron los diccionarios bilingües de japonés con español. Sin embargo los años 60 y 70 nos dieron obras tan excelentes como el Diccionario Japonés-Español, (Wa-Sei jiten, 1979), de la editorial japonesa Hakusuisha, y en 1982 se editó en España el Diccionario Español-Japonés de Luis Martínez Dueñas S.J. y Manuel Kato, que tiene 28.000 entradas repletas de modismos, expresiones coloquiales y términos culturales de gran importancia para conocer la lengua y la cultura japonesas. El inconveniente de este diccionario es que solo se encuentra escrito con caracteres romanizados. Cerramos este recorrido histórico con varias obras disponibles hoy día: Diccionario Japonés-Español Romanizado (Ed. Kashiwashobo, Argentina, 1995), con 9.000 entradas de uso muy elemental, el Diccionario japonés-español, español-japonés (Ed. Sopena, 2003), una obra bidireccional bastante precaria por su reducido número de entradas y su escasez de ejemplos/explicaciones;  y Gunkan, Diccionario de Kanjis Japoneses (Ed. Hiperión, 2001), trabajo de gran calidad, aunque exclusivamente centrado en el estudio de la estructura y el significado de 2.299 ideogramas del japonés.

 

El valor de Sakura

Creo que el propósito de Sakura (como ya he dicho) es diferente al de cualquiera de estos diccionarios. Más que de un mero repertorio de palabras, se trata de un compendio de cultura, fruto de un arduo trabajo de selección en el que han intervenido, además de los autores, decenas de colaboradores expertos en las diferentes áreas temáticas y se han consultado más de 30 fuentes bibliográficas. En Sakura no encontraremos la palabra ama (甘, dulce) pero sí amae (甘え, dependencia materno-filial).  Tal y como deja entrever Carlos Rubio en el excelente Preliminar de la obra, este diccionario hace hincapié en la “culturalidad” de la lengua japonesa sin dejar de tratar aquellas palabras de carácter básico que se han de conocer. Gracias a la transcripción en kanjis sabemos de dónde vienen algunas palabras complejas y las asociaremos entre sí, llegando a un conocimiento de la idiosincrasia nipona. Lingüística y cultura, por tanto, se dan la mano en el diccionario Sakura, lo que lo convierte en un libro necesario, y esperado, por muchos de nosotros.

 

Para saber más

VVAA, Sakura. Diccionario de cultura japonesa. Editorial Satori, Gijón, 2016. (Comprar)

Fernández Mata, Rafael. Los japonesismos de la lengua española: historia y transcripción. Universidad de Córdoba, diciembre de 2015.

García, Eduardo J.J., Historia de la lexicografía bilingüe español-japonés: un lazo entre Oriente y Occidente. Universidad de Jaén, 2004.

Rubio, Carlos, La traducción literaria del japonés en lengua española, en la obra Presencias japonesas. Ovidi Carbonell y Editorial Universidad de Salamanca, 2014.

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