BIISHIKI: EL SENTIDO DE LA BELLEZA

el

Al acercarnos a una obra de arte debemos evitar caer en la tentación de intentar apreciar aquello que no tiene: son errores comunes en toda aproximación al arte oriental buscar profundas explicaciones a detalles que simplemente llaman nuestra atención u otorgar el rango de bello a lo que sencillamente nos parece exótico o misterioso.

Pero enfrentarnos a una expresión artística japonesa es un reto, no nos engañemos.  Ya sea en una caligrafía, un jardín zen o un edificio, a la posible incomprensión al interpretar la obra en sí se añade la dificultad derivada de la ausencia de capacidad comprensiva de los conceptos estéticos japoneses o biishiki (美意識); de ahí la importancia de conocer estos últimos.  Familiarizarse con ideas como mono no aware, wabi-sabi, ma y otras tantas otorga al observador una apreciación mayor no sólo de la obra en sí, sino también del por qué de la misma.

Para ello, al igual que en la vida es necesario aprender a andar antes que a correr, se deben tener en cuenta algunas de las bases del pensamiento japonés que sustentan estos conceptos.  Tanto el sintoísmo como el budismo zen han influenciado el arte japonés desde hace siglos, y por esta razón nos vamos a fijar en algunas de las ideas que clarificarán el significado de la estética japonesa.

 

Sintoísmo y budismo zen como generadores de belleza

La influencia que estas dos corrientes religiosas han tenido desde el pasado en la mentalidad japonesa ha excedido la cuestión puramente religiosa para abarcar otros aspectos más mundanos de la vida, tales como la construcción de edificios, la fabricación de enseres o las artes plásticas.

La palabra zen deriva fonéticamente de la china channa, que a su vez proviene del sánscrito dhyâna (meditación).  El budismo zen o channa es la interpretación de la Doctrina de la iluminación expresada en la corriente budista mahayana, y sirve al iniciado para alcanzar la iluminación personal, referida como satori (悟り), a través de una contemplación intuitiva de la naturaleza de las cosas, es decir, su budeidad.

Para alcanzar el satori, además de la propia meditación en sí el budismo zen hace hincapié en otros métodos tales como las enseñanzas de los maestros; ejercicios mentales (kôan); las actividades diarias realizadas con una mente meditativa; y la creación y contemplación del arte, siendo esta última la que crea, a partir de una forma de meditación y una enseñanza visual, una conexión retroalimentada entre el creador y el observador respectivamente.

ryoanji
El jardín zen o karesansui es una de las formas de arte que implican una meditación activa, y una de las que mejor refleja la concepción de belleza tradicional japonesa.

Esta perspectiva zen se ve complementada por la religión autóctona del Japón, el sintoísmo.  El mismo aporta la admiración por la naturaleza que tanto se refleja en el arte.  No obstante, esta no es una naturaleza salvaje y exuberante, es más bien aquella representada por lugares pequeños, apacibles e íntimos.  De esta fusión entre budismo y sintoísmo nace el concepto de belleza japonesa, cuyas características vienen definidas por la sugestión, la irregularidad, la simplicidad y lo perecedero.  Los estándares del gusto japonés quedarán fijados por las cuatro, dando lugar a los principios estéticos más representativos e inescrutables cuya función no es tanto ensalzar la obviedad, sino más sugerir la belleza oculta de las cosas.

La dificultad a la hora de explicar los distintos conceptos estéticos comienza en que, desde nuestro punto de vista, no hay una palabra exacta que defina a cada uno de ellos.  Por eso requieren de una lectura abierta, evitando (como los monjes zen) la dualidad (o discriminación) a la hora de comprenderlos; más que estudiados deben ser experimentados.

 

La belleza de lo sencillo: wabi-sabi (佗寂)

Posiblemente dos de los conceptos estéticos japoneses más conocidos y que mejor expresan la finalidad budista del arte zen de mostrar la sencillez de la belleza.

Wabi-sabi son ideas estrechamente relacionadas.  Wabi se traduce por sencillez o simplicidad estética; sabi como quietud o pátina (entiéndase aquí como, según el Diccionario RAE, el carácter indefinible que con el tiempo adquieren ciertas cosas).  Ambos términos se unen para así describir de una forma más intensa una belleza muy especial: la que nace de objetos simples, irregulares, incluso de apariencia tosca, donde el paso del tiempo es más que evidente.  Una belleza nacida del uso y la cotidianidad.

Chawan cilíndrico Raku_ Kioto_Siglo XVII (Momoyama)_Kioto National Museum
La irregularidad, las marcas de un uso constate, la imperfección del todo expresada en un objeto común.  Chawan cilíndrico Raku. Kioto. Siglo XVII (Momoyama). Museo Nacional de Kioto

 

La belleza efímera: mono no aware (ものの哀れ)

Para el budismo zen la realidad está en constante cambio, todo es transitorio.  Debido a ello la observación de todo lo que nos rodea es muy importante, pues así podemos apreciar la triste y conmovedora belleza de cada momento; y esto es aware: la belleza efímera de las cosas en un momento determinado.  Esto implica que la emoción asociada al objeto cambia al mismo tiempo que la situación varía, sin obviar que no sólo el objeto en sí es importante, sino también el entorno en el que se desarrolla la observación.

No hay que confundir éste con el término en solitario aware.  Muy presente en textos antiguos (tales como el Kojiki, o primera historia de Japón, de 712, o la famosa novela Genji monogatari) expresa la pena o pesar que surgen del dolor por lo perecedero de las cosas.  Con el paso del tiempo y la introducción del budismo, aware adquirió su carácter de transitoriedad y su aplicación a las cosas, llegando a desarrollar un significado nuevo, o mejor dicho, evolucionado.

Sakurafubuki
Sakurabufuki (“lluvia de pétalos de cerezo”) expresa como pocas palabras el sentimiento melancólico mono no aware. (Fuente: Wikimedia Commons)

Si existe un ejemplo actual típico para hablar sobre mono no aware  es la admiración japonesa por la flor del cerezo.  Ésta no es más bella que otras flores, pero su encanto radica en que tras aproximadamente una semana de vida, justo en el apogeo de su belleza, cae al suelo y muere.

 

La belleza del vacío: ma (間)

¿Qué es aquello que da sentido a una habitación, las paredes que la delimitan o el espacio vacío que queda entre ellas?  Pensar sobre esta cuestión arroja luz sobre el significado de este concepto.  Ma puede traducirse de diversas formas: intervalo, distancia, espacio, pero también vacío o vacuidad.  La relación entre intervalo-vacío se puede comprender claramente a través de la palabra japonesa jikan (時間, tiempo), formada por ji (hora) y ma (espacio), ¿pues acaso no es el tiempo el espacio o intervalo entre horas?

Pinos en la niebla_Tohaku Hasegawa_Siglo XVI_Museo Nacional de Tokio
El espacio vacío es tan importante como el ocupado por la pintura.  Pinos en la niebla. Tohaku Hasegawa. Siglo XVI. Museo Nacional de Tokio

Desde una perspectiva artística ma aparece en disciplinas variadas.  Durante las representaciones de  son diversos los momentos en los que la música se detiene, y ese momento de silencio, de vacío, es tan importante para la obra como el sonido.  Apreciar esos silencios, o jugar con ellos desde un punto de vista creativo, es parte de la belleza de ma.

También en la caligrafía ma juega un papel importante, pues si la ejecución del trazo es fundamental, también lo es el espacio que queda alrededor del kanji.  Una letra demasiado pequeña o grande con respecto al papel donde está no es bella, por eso debe ser trazada con un buen equilibrio respecto a la superficie.

 

La belleza del misterio: yûgen (幽玄)

Como otros conceptos, yûgen cambia según la disciplina artística que observemos.  De la poesía a la pintura, pasando por el teatro , puede estar presente en todas.  ¿Pero qué es exactamente?  Ya hemos mencionado la dificultad de expresar con una palabra estos conceptos estéticos, aunque ello no evita que diversos estudiosos hayan propuesto la traducción “misterio”.  No es la única: gracia, sutileza, elegancia, quietud, serenidad, equilibrio…

Digamos que yûgen expresa un sentimiento de quietud profundo, de un misterio que nace de la sutileza total, como si (utilizando uno de los ejemplos más clásicos) observáramos la realidad tras una niebla otoñal.

tmp_25959-tao-520x2451048492281

Está claro que posee una naturaleza elusiva, pero esto también se puede aplicar a las otras ideas antes expuestas.  Wabi-sabi, mono no aware, ma y yûgen son solamente cuatro conceptos estéticos de una lista más amplia, pero todos ellos poseen la misma dificultad: cuanto más se intentan definir, más complejos se vuelven.  Eso, y que todos ayudan a expresar y comprender el sentimiento de belleza tradicional japonés.

Aunque, como afirmaba el maestro japonés Kenkô, no toda la belleza es wabi-sabi.

 

BIBLIOGRAFÍA

CERVERA, I. VARGAS, A., BADÍA, S., “La saviesa com a estètica”.  En BADIA, S., BARLÉS, E., CERVERA, I., GÓMEZ, M., HORLYCK, C., MEZCUA, A., VARGAS, G.; L’art de l’Àsia oriental, Barcelona: FUOC, 2004.

CERVERA, I., VARGAS, A., “El budisme: Filosofia, art i comerç”.  En BADIA, S., BARLÉS, E., CERVERA, I., GÓMEZ, M., HORLYCK, C., MEZCUA, A., VARGAS, G.; L’art de l’Àsia oriental, Barcelona: FUOC, 2004.

GÓMEZ, M., HORLYCK, C., MEZCUA, A, “El sentit ritual del que és quotidià”.  En BADIA, S., BARLÉS, E., CERVERA, I., GÓMEZ, M., HORLYCK, C., MEZCUA, A., VARGAS, G.; L’art de l’Àsia oriental, Barcelona: FUOC, 2004.

MELI, M., “Motoori Norinaga’s Hermeneutic of Mono no Aware: The Link between Ideal and Tradition”.  En: MARRA, M.F. Japanese Hermeneutics: Current Debates on Aesthetics and Interpretation.  Honolulu: University of Hawaii Press, 2002.  Págs.: 60- 75.

PARKES, G. Japanese Aesthetics.  2005. <https://plato.stanford.edu/entries/japanese-aesthetics/#2> (7 de mayo de 2017)

PRUSINSKI, L., “Wabi-Sabi, Mono no Aware, and Ma: Tracing Traditional Japanese Aesthetics Through Japanese History”, Studies on Asia. Series IV, Volume 2, No. 1, March 2012.

TSUBAKI, A.A., “Zeami and the Transition of the Concept of Yûgen”, The Journal of Aesthetics and Art Criticism. Vol. XXX/1, Fall, 1971.

Un comentario Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s