LA ESPADA OCULTA (Kakushi-ken: oni no tsume)

Portada The Hidden Blade (alt)Hace una semana cayó en mis manos una película de la que había oído hablar vagamente, pero que por falta de tiempo no había visionado. Se trata de La espada oculta, más conocida por su título inglés The Hidden Blade (Kakushi-ken: oni no tsume, 隠し剣: 鬼の爪). Sorprendida de mí misma por haber dejado escapar una de Yôji Yamada, anoche no me lo pensé dos veces y la vi.

 

La verdad es que me ha sorprendido muy gratamente. Es uno de esos filmes que te dejan un buen sabor de boca, en gran parte por su dejo optimista (poco habitual en Yamada) pero también porque en general las obras de este director son, desde mi punto de vista, una caricia a la sensibilidad trate el tema que trate. Yamada es de los pocos directores herederos del clasicismo de Kurosawa y de Mizoguchi, con sus obvias diferencias.

La espada oculta se estrenó en 2004, siguiendo en cierto modo la estela de la entonces  reciente y exitosa El ocaso del samurái, y a la que en gran medida “copia” algunos patrones argumentales. Fue presentada a la Sección Oficial de Cannes y de la Seminci de Valladolid en 2005, y nominada a 12 premios de la Academia Japonesa de Cine.

No hay que dejarse llevar por el literal del título, ya que los asuntos de espada son sólo una parte de la trama y hay mucho más que ver. Tengo que confesar que me gustó más que El ocaso del samurái; por eso con este artículo pretendo animar a mis seguidores a disfrutar una película que injustamente ha podido quedar relegada por su predecesora.

The Hidden Blade hermanos

La espada oculta cuenta la historia personal de Munezo Katahiri, un joven y modesto samurái del pequeño feudo de Unasaka, situado en la costa del noroeste del país. Su hermano de espada Yaichiro Hazama se marcha a la capital, Edo, para hacerse cargo de un puesto muy importante de la organización de su clan, mientras Munezo, acompañado de su futuro cuñado Samon, permanece en el que siempre ha sido su hogar. Munezo, que aún no se ha casado, vive con su madre, su hermana y una muchacha llamada Kie, campesina que trabaja en la casa como empleada doméstica y por la que Munezo siente una gran atracción. Sin embargo, una relación entre ambos es imposible dada la diferencia de clase social. Tras un tiempo en que Kie ha marchado de la casa para casarse con un comerciante, Munezo descubre que la joven está siendo maltratada y, contraviniendo todas las normas sociales, irá a rescatarla. Al mismo tiempo, su amigo Yaichiro es acusado de conspirar contra el shôgun, y los jefes del clan ordenarán a Munezo que se enfrente a muerte con él.

The Hidden Blade Kie

 

“Yo” frente a “Ellos”

A través de los diferentes conflictos que se plantean en esta historia, los cuales acabamos de esbozar, Yamada aborda un tema candente en la sociedad japonesa del siglo XIX: la oposición del “yo” a la conciencia colectivista y grupal que imponía la tradición, llevada al paroxismo en la clase samurái. Munezo se siente asfixiado por el control que el entorno social ejerce sobre él, tanto para amar como para decidir qué hacer con su vida.

Esto se manifiesta en el amor silencioso e imposible que profesa por la joven Kie, que es reprimido incluso por él mismo. Hay a este respecto una frase que es como un código tácito que él utiliza para pedir la compañía de ella, y que es reconocido por ambos: “Kie, ¿y si te digo que es una orden?”. “Señor, si es una orden, entonces, lo haré…”. La historia de Munezo y Kie es hermosísima, por estar cargada de silencios, de miradas y de planos serenos. Casi lo mejor de esta cinta.

The Hidden Blade romance

La obediencia inexcusable al superior, tan presente en las historias de samuráis, es otro de los dilemas que envuelven la vida de Munezo. Sabiendo que sus jefes son todo menos ecuánimes, son crueles, injustos y capaces de utilizarle para eliminar a su compañero Yaichiro, parece en un principio sacrificar sus sentimientos ante el “deber”; sin embargo,  su gran integridad moral le hará reaccionar de un modo imprevisible. Existen en este personaje dos códigos de honor paralelos en constante lucha: el del samurái y el del hombre. Y creedme que la victoria de uno de estos dos no se conocerá hasta el final.

The Hidden Blade jefes

Otro tema que se trata en la película, con gran humor y escenas verdaderamente hilarantes (incluso caricaturescas), es el inexorable avance de Japón hacia la occidentalización, manifestado esta vez a través de la modernización y profesionalización del ejército nipón. Las nuevas armas de fuego, el concepto del desfile militar, cosas estas tan ajenas al mundo samurái, retratan a una sociedad antigua en peligro de extinción.

Y otro aspecto muy importante, el que da título al filme, es el conocimiento secreto de la espada. Hay que partir del principio de que cada maestro es una escuela; es decir, el conocimiento que cada sensei tiene del arte del sable es personalísimo, casi mágico. Sólo un discípulo privilegiado puede acceder a él. Hay un secreto, la garra del demonio (oni no tsume)… sólo dos hombres saben en qué consiste. Pero este secreto condicionará el desenlace de la historia.

The Hidden Blade combate 2

Aspectos técnicos

Quienes busquen una película trepidante, no la van a encontrar. La acción transcurre de forma pausada, serena, sin sobresaltos. Sin embargo,  la película no se hace aburrida en ningún momento. Porque el director, con gran habilidad, va alternando los frentes en que lucha el protagonista: la amada, el jefe, el amigo, los camaradas. Y hay que decir que las escenas de espada son, para sorpresa de cualquiera, excelentes y magistralmente rodadas; a este respecto, en mi opinión superan a las de El ocaso del samurái.

The Hidden Blade combate

La fotografía es clara y la iluminación muy natural, en el estilo característico del cine de Yamada, con unos pocos planos en penumbra que retratan el hogar familiar, realizados con una gran delicadeza.

Los actores principales están a la altura de la sensibilidad requerida por la historia. Siendo emotivos sin caer en el histrionismo, comedidos en expresión y gesto, son a la vez sensualidad y ternura.  A ello contribuye un guión quizá en algunos tramos excesivamente edulcorado, destinado a dar en la línea de flotación de los sentimientos del espectador. Masatoshi Nagase (quien recientemente trabajó para Naomi Kawase en Una pastelería en Tokio), en el papel de Munezo, es el héroe bueno por antonomasia; Takako Matsu, como Kie, encarna con su sencilla belleza el amor verdadero. Los secundarios, muy correctos.

Y no olvidemos la música. El tema principal es romántico por los cuatro costados. Isao Tomita repite con Yamada, por enésima vez.

The Hidden Blade conclusión

Concluyo reiterando que la película me ha gustado. Sin ser una obra maestra (concepto bastante relativo en algunas ocasiones), es muy amena, bienintencionada y, frente a otros trabajos de Yôji Yamada, alberga la esperanza. Debéis verla al menos una vez.

Dejando a un lado el “streaming”, que en general tiene muy poco catálogo japonés, la película la podéis adquirir en Amazon a un precio muy asequible, en versión DVD y Blu-Ray.

Y recordad: el cine, a ser posible… en versión original. ¡Gracias!

 

Ficha Filmaffinity

http://www.filmaffinity.com/es/film534080.html

Tráiler

https://youtu.be/kARvkVpPwhA

(Nota: las imágenes son fotogramas sacados de Filmaffinity y diferentes webs. Su propósito es divulgativo y no lucrativo).

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