AGUA TIBIA BAJO UN PUENTE ROJO (Akai hashi no shita no nurui mizu)

Agua tibia bajo un puente rojo. Carátula del DVD. Cortesía de Vértigo Films
Agua tibia bajo un puente rojo. Carátula del DVD. Cortesía de Vértigo Films

En cine, esta semana os propongo algo refrescante. Nunca mejor dicho. Se trata de Agua tibia bajo un puente rojo ( 赤い 橋 の 下 の ぬるい 水), comedia romántica de 2001 dirigida por el aclamado director Shôhei Imamura. Cambié de opinión hace un par de días, y he dado prioridad a lo erótico-festivo en detrimento del drama sesudo, dejando aparcada una película de Mizoguchi para otra ocasión, en que estemos, digamos… más “otoñales”.

Agua tibia bajo un puente rojo se estrenó en el año 2001, cinco antes de la muerte del director. Shôei Imamura aspiraba a repetir la Palma de Oro que ya consiguieran La balada de Narayama (1983) y La Anguila (1997); más no pudo ser en esta ocasión. Este filme es una comedia romántica extravagante, sensual y visual como todas las de Imamura pero puede decirse que es más superficial que sus predecesoras. Sin embargo, desde mi punto de vista es tan divertida que merece la pena verla.

La historia

Yosuke Sasano es un sarariman (oficinista) de Tokio en horas bajas. Con cuarenta años, acaba de ser despedido de su empresa y su mujer se ha marchado a casa de sus padres, dejándolo prácticamente tirado. Su único consuelo son las curiosas conversaciones que mantiene con Taro, un viejo filósofo vagabundo, a la orilla del río. Éste, antes de morir, le revela un  secreto: de joven robó un Buda de Oro de un templo y lo escondió bajo un puente rojo, en una localidad remota. Sasano decide ir a buscar tal tesoro, esperando que con esto cambie su suerte. Sin embargo, lo que encuentra en aquel pueblo es algo distinto; allí conocerá a la bella Saeko, una mujer con un extraño don: de su cuerpo brota un manantial de agua incontenible. Este “poder” la hace sufrir, y sólo haciendo el amor con Sasano consigue sacarlo de su cuerpo. La relación que se establece entre los dos tendrá consecuencias inesperadas.

escena paseo

Aunque a caballo entre la fantasía y la realidad, la historia esconde un drama personal. Sasano y Saeko son dos personas que se sienten abandonadas e incomprendidas, cada uno a su modo. Y a través del sexo, no entendido como mera genitalidad sino como vehículo de expresión de las emociones, consiguen entenderse. No hay grandes palabras, ideas o discursos trascendentes. Ellos sólo se dejan llevar por la magia de sus encuentros, que siempre provocan algún “fenómeno natural”: el desbordamiento del río, hordas de salmones y anguilas que brotan a miles de entre la corriente… A su alrededor, variopintos personajes se desenvuelven en una vida aparentemente absurda, pero que tiene el encanto de la pequeñez, de lo cotidiano. Y el siempre irreverente Imamura nos lo transmite en esta película, haciéndonos reír en más de un momento.

erotismoAunque se filmó iniciado el siglo XXI, esta película sigue la estela de la Nueva Ola Japonesa (Nûberu Bâgu, ヌーベルバーグ), de la que Shôhei Imamura fue claro exponente. De todas las películas niponas que he visto, es la más francesa. Es como si Godard o Chabrol (y que los cinéfilos francófilos me perdonen por la comparación) hubieran rodado con actores japoneses. No tanto en lo que cuenta, sino en forma de exponerlo. El preciosismo de las escenas eróticas, el poder de encantar y transmitir con diálogos breves… Y en este caso, consiguiendo que prácticamente todos los personajes resulten simpáticos al espectador.

Consideraciones

En cuanto a la trama, quizá resulte algo embrollada y en momentos cuesta seguirla; hay aspectos del pasado de los personajes de los que se podía haber prescindido. Doy un consejo: mejor disfrutar de cada fotograma, de cada momento, sin preocuparse por comprender nada. La película no acaba mal. La escena del desenlace la encuentro floja; esos planos tan lejanos, de los que abusa Imamura, le restan emoción. Sin embargo, eso no debe desalentaros para verla.

 

El trabajo actoral me pacorrerece uno de los aspectos más destacados de Agua tibia bajo un puente rojo. Kôji Yakusho, en el papel de Sasano, está como para llevárselo a casa (¡entendedme! monísimo, y tierno hasta decir basta); y Misa Shimizu, Saeko en el filme, empieza irritándote pero la viejaacabas comprendiendo más de lo que imaginabas. Los secundarios, descacharrantes. Yo no paraba de reír con ellos; dan varias escenas que son de las más divertidas de la película.

 

Junto a esto, tpescaambién destacaría la fotografía y el uso del paisaje. El mundo de la pesca está aquí muy bien retratado, y la belleza del entorno fluvial en que se desarrolla la acción es un buen recurso estético.

 

Mi conclusión es que, si veis la película, pasaréis un buen rato. Es fresca, ligera y estéticamente muy muy sensual. Gracias a su “agua mágica” podréis sofocar el calor veraniego.

Y recordad: el cine, a ser posible, en versión original.

Ficha de la película

http://www.filmaffinity.com/es/film498657.html

 

 

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. gabby mccartney dice:

    Alguien me podría mandar algún enlace para ver la película. La he buscado por varios lados pero en México es difícil de conseguir

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    1. ¡Hola! En Amazon.com creo que tienes la opción de verla a través de su plataforma de vídeo. Busca la película y en los resultados lo verás. Un saludo

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