EL UNIVERSO DEL TÉ (III)

¿CUÁL ES LA TAZA DE TÉ?

Chawan porcelana con motivo de dragón rojo_China_Siglo XV_TNM
Chawan porcelana. China. Siglo XV. Museo Nacional de Tokio
Chawan Shino gris. Kioto. Siglo XV. Kioto National Museum
Chawan Shino gris. Kioto. Siglo XV. Museo Nacional de Kioto

 

 

 

 

 

(Chawan: taza o tazón de té)

Esa pregunta podía ser el punto de partida de un maestro de té, o de un simple anfitrión, para decidir dónde preparar, y de dónde beber, el cha; es decir, escoger el menaje del chanoyû. Varias fueron las modas o tendencias estéticas en Japón a lo largo de los siglos en los que se desarrolló la Vía del Té. Tanto influyó el té en las artes japonesas como las artes en el té, en un proceso de enriquecimiento mutuo. Hoy os voy a mostrar de forma muy sencilla las corrientes más significativas en cerámica.

CERÁMICA, UN OFICIO QUE ES ARTE

Recordemos la frase que nos introducía en la serie EL UNIVERSO DEL TÉ: “Teísmo es el culto dedicado a apreciar la belleza en medio de la sordidez de la existencia.” Esta disertación de Kakuzo Okakura elevada ya a máxima nos explica por qué para los japoneses es tan relevante un arte cotidiano como la cerámica. En todos sus museos más importantes encontramos un catálogo amplísimo de piezas, teniendo muchas de ellas la calificación de Patrimonio Cultural Tangible (Important Cultural Property), estando protegidas por una ley especial.  Y no me equivoco si afirmo que en cada rincón de Japón hay una escuela de artesanía.

Dejando a un lado la etapa de Japón considerada prehistoria, es decir, Jômon, Yayoi y Kofun, pero sin quitarle un ápice de importancia, ya en el siglo V el descubrimiento del vitrificado dio lugar al primer gres de la historia de Japón, que supuso la superación de la etapa del barro cocido. Este nuevo estilo, llamado Sue, se mantuvo hasta bien avanzado el período Edo (primera mitad del siglo XIX), aunque hasta prácticamente el siglo XIII los encargos venían de las clases gobernantes, léase corte imperial o jefes militares. Las piezas, salvo romances con modas “coloristas” pasajeras en las épocas Nara y Heian, tenían en general un aire sencillo y austero y una gama de colores muy reducida. Durante la llamada Edad Media de Japón, que va del siglo XII hasta los primeros años del XVII, surgieron los llamados Seis Hornos Antiguos del Japón (Nihon Roku Koyô, 日本 六 雇用), llamados igual que su lugar de origen. Abajo os muestro tres:

  BIZEN                                          TOKONAME                            SHIGARAKI

Florero contemporáneo Estilo Shigaraki. 1975. Japan Traditional Crafts Aoyama Square Vasija Tokoname gris. Siglo XIII. Museo Nacional de Kioto Chawan contemporáneo. Estilo Bizen. Ken Fujiwara, Siglo XX. Galería Robert Yellin (Kioto)

(Izda.) Chawan contemporáneo Estilo Bizen. Siglo XX. Galería Robert Yellin, Kioto. (Ctro.) Vasija Tokoname gris. Siglo XIII. Museo Nacional de Kioto. (Dcha) Florero contemporáneo Estilo Shigaraki. 1975. Japan Traditional Crafts Aoyama Square

 

Seto y la ceremonia del té

Jarrón de boca ancha Seto. Siglo XIV. Museo Nacional de Tokio
Jarrón de boca ancha Seto. Siglo XIV. Museo Nacional de Tokio

 

SETO, otro de los seis hornos, se convirtió en el siglo XIV en el favorito de los aficionados a la ceremonia del té. Su cerámica era algo más brillante que las demás, ya que se recurrió al vitrificado artificial, a base de mezclar minerales triturados con la ceniza, dando lugar a esmaltes de colores siempre suaves. Los samurái con patrimonio encargaban sus piezas, que eran bellas y más asequibles que los carísimos celadones chinos; así ellos fueron responsables de la expansión de la alfarería de Seto, que doscientos años después pasaría a la localidad de MINO, conservando sus técnicas:

mino

(Izda.) Chaire Seto negro, Mino, Museo Nacional de Kioto.  (Ctro.) Chawan KiSeto, Galería Robert Yellin, Kioto. (Dcha.) Chawan Shino o Seto blanco, Mino, Museo Nacional de Tokio. Piezas del siglo XVI.

Sin embargo, con la llegada de maestros de té como Takeno-jô, Sojun Ikkyû o Sen no Rikyû (Siglo XVI), se dio una vuelta más en la sencillez, la tosquedad y la naturalidad en la cerámica. Los hornos de Bizen y Shigaraki triunfaron entre ellos gracias a la belleza austera de sus tazones y vasijas tan acorde con el wabi-sabi. Aunque el horno de Seto, como hemos podido comprobar en las tres piezas tardías que acabo de mostrar, tampoco andaba lejos de tal concepto estético…

Raku y la ceremonia del té

Chawan cilíndrico Raku. Kioto. Siglo XVII (Momoyama). Museo Nacional de Kioto
Chawan cilíndrico Raku. Kioto. Siglo XVII (Momoyama). Museo Nacional de Kioto

Uno de los estilos cerámicos preferidos por Sen no Rikyû, y patrocinados activamente por él, fue el RAKU. Chôjirô Raku era originario de Corea, y al llegar a Japón dejó el oficio familiar de elaboración de tejas para dedicarse a la cerámica. Rikyû fue su asesor estético y quien contribuyó a su éxito entre los aficionados al chanoyû. Las piezas raku se modelan a mano, sin torno, por lo que las paredes de los tazones son muy gruesas e irregulares, pero en muchos casos el tacto es suave a los labios. Y la gama cromática se limita al esmalte negro, al gris y al rojo.

 

 

 

Chakai entre dos. (Fotograma de El último samurái, 2004)
Chakai entre dos. (Fotograma de El último samurái, 2004)

A partir de la época Edo, las escuelas cerámicas siguieron perfeccionándose intentando ser fieles a su estilo, y en la actualidad, se alternan tendencias que rescatan la tradición con otras vanguardistas, pero lo lamento…no hay espacio. Si deseáis más información podéis consultar los libros que os recomiendo en la bibliografía, en especial Historia y arte de la cerámica japonesa, de Javier Vives. Es excelente y muy ameno. Igualmente, si me queréis preguntar algo, sabéis que siempre espero vuestros comentarios; estoy encantada de informar de lo que sea menester. Próximamente, hablaré de la pintura japonesa y su relación con el chanoyû. Y mientras tanto, pensad dónde beberíais vosotros el té.

 

Fuentes

Bibliográficas

Historia y Arte de la cerámica japonesa. Javier Vives Rego. Edición Kindle.

Cerámica japonesa: una breve historia, Henry Trubner. En El arte de cerámica de Japón, Museo de Arte de Seattle, 1972, Library of Congress

* Recursos Web

www.tnm.jp

www.kyohaku.com

www.japanesepottery.com

 

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Javier dice:

    Gracias por citar mi libro María José

    Me gusta

    1. Javier, era un imperativo. Lo importante es que lo que aprendí de ti lo haya interpretado correctamente. Saludos

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s